4 jul. 2012

Sin pensar.

Le dije: "Te quiero" y dejó de mirarme. Le dije, mintiendo: "Ya no quiero" y cambiaron sus ojos, cambió su forma de mirarme, su forma de verme, su forma de sentir, su todo. Incluso cambió su cara. Cambió la manera de abrazarme, pasando de un abrazo frío a un abrazo con sentimiento, calor. Incluso llegó a cerrar sus ojos, para, en una medición exacta, llegar hasta mí, hacerme cerrar los ojos y abrir mi corazón.


Hizo lo que quiso, hizo lo que quise... lo hizo sin pensar. Sin pensar en que, si no piensas, tienes un 70% de probabilidades de arrepentirte, de dejar marchar aquello que cazaste... sin pensar.
Y tu presa, aún indecisa sobre salir o no de su jaula, ya que tiene la puerta abierta, comienza a ver otras manos, otras dueñas que quieran tenerlo en su jaula, que hagan lo posible y lo imposible porque salgas de allí, aun sin quererlo.

Y eso, amigos míos, es algo que he aprendido por haberlo vivido.

Conclusión: Si quieres algo, deja que se vaya, sabrás si te quiere si sigue ahí. Pero no dejes que quede sin cuidado mucho tiempo, porque no dudará en marcharse.

4 abr. 2012

I

Y cuando menos lo esperas, ahí está, un nuevo principio, al alcance de tu mano. Esperando a que lo tomes y vayas al máximo con él, que no tengas miedo a lo que pueda pasar ni a las consecuencias de tus actos, porque sabes que siempre han sido bienintencionados. Y, ¿por qué unos buenos actos iban a tener malas consecuencias?

Tienes que asumir tus responsabilidades, chico.

Estos comienzos no han sido gratos para tí, y, ¿qué importa? Aunque no puedas borrar ni tu pasado, ni tus malos momentos, ni tus malos actos, ni nada, porque todo lo que ha ocurrido no se puede remediar. A pesar de todo ésto, aún puedes crear un nuevo principio donde todos los que te rodean puedan sentirse a gusto contigo, donde los que no te rodeen quieran sentirse a gusto contigo, donde tú mismo te sientas a gusto contigo.

Y para esto no tienes que avergonzarte de tu nombre, porque todo tiene sentido, tú elegiste ese y ese te va a acompañar. Porque dos personas pueden llamarse de la misma manera y ser complétamente diferentes.

Por eso, aquí estoy hoy, recitando esto como si de tu propia conciencia se tratase y te hablase, y no estuviera tranquila. Pidiéndote a gritos que cambies todo esto, que tus aciertos cubrirán tus errores. Que no avances teniendo miedo a tropezarte, porque yo te tenderé la mano. Y juntos podremos salir de todos los agujeros donde te metas. Porque para eso estoy dentro de tí, como este texto que escribes ahora mismo y, que cada vez que lo escuches, sentirás que no has podido sacarlo de más adentro.


Así que eso es todo, ésta es la introducción a un nuevo comienzo. A un nuevo tú. A un tú que has querido corregir a partir de tus errores. Aquellos de los que has aprendido.

26 mar. 2012

Agorazein


“… te invito a reflexionar sobre un verbo existente en la lengua griega que, no teniendo equivalente en ninguna otra, es de hecho intraducible, a menos que se recurra a oraciones complejas. Este verbo es “agorazein”, y quiere decir “ir a la plaza para ver qué se dice” y por lo tanto, hablar, comprar, vender y verse con los amigos; pero también significa salir de casa sin una idea precisa, holgazanear al sol a la espera de que llegue la hora de la comida… rezagarse hasta formar parte integrante de un magma humano hecho de gestos, miradas y ruidos… La forma de caminar del “agorazein” es el de avanzar lento, con las manos detrás de la espalda y siguiendo un recorrido casi nunca rectilíneo. Quien le contemplara, habiendo venido de fuera, se quedaría asombrado al ver un grupo tan nutrido de ciudadanos caminando arriba y abajo por la calle, deteniéndose cada tres pasos, discutiendo en voz alta y volviendo a andar para volverse a parar de nuevo. Esto le llevaría a creer que había llegado en un día especial de fiesta cuando, en realidad, estaría asistiendo a una escena normal de agorazein”.

1 mar. 2012

Nada más que eso.

Todo el mundo necesita alguien a veces, así enfoqué la última vez la soledad que siento aquí, aquí dentro. Porque tengo dos voces que me dicen jústamente lo contrario, una a cada hombro.
Una de ellas me dice: "Quédate aquí, conmigo, ¿no decías que mejor solo que mal acompañado?". La otra dice: "Sal ahí, demuestra quién eres y que no naciste para estar así, solo."

No serían tan estúpidas estas preguntas si supiera cuál lleva razón, cuál es la correcta y me hará mayor bien. Porque sé que las dos llevan razón, ¿para qué voy a estar haciendo el tonto oyendo a personas estúpidas? Sólo ayudaría a aumentar mi estupidez. Y por otra parte, ¿por qué voy a encerrarme en mí mismo? Hay personas que valen la pena verdaderamente, pero, ¿quiénes son?

29 feb. 2012

No ha dejado de llover.

Y aquí sigo, discutiendo sobre si sí o si no, sobre si no o si sí, sobre qué hacer conmigo, sobre qué hacer contigo. Jodiendome por dentro y maldiciendome a mí mismo. Estos fallos son difíciles de perdonar, incluso por mí mismo.

Y cuando me paro a pensar, yo mismo, tranquilizandome me digo que ya llegará algo que me haga volver a brillar, que vuelva a resurgir mi encanto, mi yo. Pero hace tanto tiempo que no hablo con él... quizás cuando vuelva me resulte extraño y quiera volverlo a esconder en lo más profundo de mí.

¿Eres feliz? En otras condiciones diría que sí, no sé, no tendría razones para no serlo. Pero, ¿quién sorportaría a alguien que hace predicciones de futuro tan horrendas como "nunca serás nada ni nadie" o "morirás solo"? Pues, queridos amigos, aquí estoy, siendo machacado psicológicamente por quien menos me esperaba, mi propia hermana. Acabará por no resultarme extraño y por esperarmelo, quizá el tiempo acabe dándole la razón a ella y no a mí.

Y cuando me paro a pensar, yo mismo, tranquilizandome me digo que ya llegará algo, algo que vuelva a brillar... y creí verlo llegar pero, amigos, no ha dejado de llover.


24 feb. 2012

Y hoy es uno de esos días donde lo veo claro.

Todos tenemos momentos de bajón, nos damos de bruces con la monotonía e incluso llegamos a maldecir la vida que llevamos pero, hay que pensar, valorar las cosas…esas que a veces pueden parecer pequeñas pero que son inmensas…porque pienso que la vida merece la pena…

17 feb. 2012

Hace tiempo que ya no te escribía, querida rima mía.


¿Dónde te has escondido? Porque intento buscarte y no te encuentro.

Saluda de mi parte a aquellas palabras que pude usar y encontrar, porque también quiero que vuelvan.

Asumo toda la responsabilidad, asumo todos los hechos, asumo que apenas acudo a buscarte pero aún así sigo buscandote. Eres todo lo que le falta a mi boca, todo lo que pienso pero jamás muevo los labios para decirlo. Eres tú la que hace que pueda soltarlo así.

Porque eres mi placer escondido, eres lo que me hace ser yo mismo, porque sólo soy quien soy cuando estoy solo.
 
Eres mi respuesta a las preguntas que nunca me hice, eres la respuesta a las preguntas que hacen ellos, eres la respuesta a las preguntas que hago yo, eres respuestas y por eso te busco.

Eres quien marca la diferencia entre "vivo" y "sólo respirando" porque, mientras me acompañas, vivo.


31 ene. 2012

Es cierto, te quiero.

Y aquí sigo, abusando de tu querer y tu cariño. Utilizando las palabras como nunca pensé que las utilizaría.

Todo lo que quiero queda lejos, en espacio y en tiempo, pero, ¿sabes qué? Aunque las cosas se enfríen y los kilómetros nos separen, nadie ni nada va a cambiar lo que siento hacia tí.

Cuidaré más de mis palabras, porque cuchillos, aunque no intentan herir, van afilados.

Es todo, TODO, digo sin quererlo, digo sin pensar, digo lo que pienso, digo todo y al final los dolores que causo duelen más que los que sufro.

Prometo acabar con todo, acabaré con desconfianza, acabaré con inseguridad, acabaré con todo lo que hiera y me haga dudar, todo con tal de tomar el camino correcto y avanzar, sin importar lo externo que se cruce.

Porque me duele aquí en el pecho y no sé cómo ponerle remedio, así que, tarde o temprano, haremos que las cosas vayan bien. Sí, haremos, juntos, porque ahora somos UNO.

Y miento si te digo que hoy me siento bien conmigo mismo.

Preocupaciones inútiles.

¿Para qué me preocupo por tí? Eres lo que QUISE tener, desaprovechaste todo, no quieras intentar volver a tener la oportunidad porque no la encontrarás, aunque supongo que eso no es lo que buscas.

Mas aunque fuera un motivo ajeno a mí lo que te impulse a tratarme de esa manera, pienso que no merezco todo esto. No merezco borderías ni merezco que se me ignore, ya que pienso que nunca te he dado razones ni me he dedicado a tratarte como tú lo estás haciendo.

Así que nunca menosprecies las manos que se te brindan porque cuando las necesites quizás las mismas que menospreciaste no acudan en tu ayuda.

Y quizás no tenga motivos para ponerme así contigo, quizás no tendría que preocuparme por tí, porque, ¿qué atención merece quien no la aprecia?