9 oct. 2011

Callate.


Hoy, dedico un gran gesto a toda la gente la cual llamé un día amigo y hoy me crucifica. Un gesto que me encanta. Un gesto que hace desaparecer toda la mierda. Hola a todos, queridos "amigos" a todos os dedico el corazón, pero no el que late.

¿A tal punto ha llegado la crisis a España que faltan vidas? No, ¿verdad? Dejad la mía, putas.
Pensad lo que queráis, acribilladme a pensamientos, a mi me pone mazo que me critiquéis... 

Hola, señores, dejad ver vuestros rostros, deshaceos de vuestras capuchas, malditos mentirosos, perros.

Cada día veo más claro el camino, ¿por qué? Porque cada vez van desapareciendo más. Me siento orgulloso de cada uno de mis actos y por los que no me siento orgulloso lo he reconocido ante los que lo he tenido que reconocer. Es decir, señores y señoras, metomentodos y demás especímenes capaces de venir a tocarme los huevos con asuntos que no les incumben... QUE OS JODAN.

A cada promesa de amor, dos de odio.
Si sé que al final quedo yo, y los demás que juren amor serán efímeros.

El día que falte, echaréis en falta todo lo que soy, que lo tengáis claro. Así que odiadme ahora que podéis porque cuando llegue el momento oportuno me haré amar y no podréis dejar de hacerlo, aprovechad ahora que tenéis la oportunidad, porque luego no querréis desprenderos de mí.





Ahí queda eso.